El 30 de septiembre, el acto presidido por el Papa Francisco reunirá a patriarcas, obispos y jefes de Iglesias de otras tradiciones cristianas, junto a jóvenes de 18 a 35 años de todo el mundo.

“Será un símbolo de ese ‘caminar juntos’ que está en la base de todo el proceso sinodal: así será la vigilia ecuménica prevista para ese día en la Plaza de San Pedro (el mismo día en que se celebrará el Consistorio para la creación de 21 nuevos cardenales), en la que participarán jóvenes y representantes de otras confesiones cristianas.
La vigilia “Juntos” nació de "un sueño" expresado por el Hermano Aloïs, prior de la Comunidad de Taizé, hace tres años, y abrirá el camino al Sínodo sobre la Sinodalidad, que comenzará el 4 de octubre en el Vaticano, tras un proceso de unos tres años, que implicará a las diócesis de los cinco continentes.
Becquart ofreció las claves para interpretar este acontecimiento, estrechamente vinculado al camino sinodal. En concreto, la religiosa francesa recordó las palabras del Papa Francisco, según las cuales "no puede haber sinodalidad sin ecumenismo y no hay ecumenismo sin sinodalidad". Al respecto, ya el propio Documento Preparatorio proponía el diálogo con otras confesiones cristianas como uno de los 10 temas a explorar durante la fase de consulta local.
Por tanto, será muy simbólico ver en la Plaza de San Pedro a los líderes de las Iglesias ortodoxa, protestante y evangélica, junto con algunos delegados fraternos, ponerse al lado del Papa y acompañarlo en el lanzamiento de un proceso que hunde sus raíces en el Concilio Vaticano II. También estarán presentes, por supuesto, los miembros de la XVI Asamblea General del Sínodo de los Obispos, que iniciarán así su etapa romana, antes de partir esa misma tarde hacia la Fraterna Domus de Sacrofano. En este inmenso complejo ubicado a unos veinte minutos de Roma, lugar de paz y verdor, se celebrará un retiro espiritual de tres días, antes de la misa de apertura de la sesión sinodal, el 4 de octubre por la mañana.
A continuación, está prevista una oración final y la bendición conjunta de Francisco y los doce líderes eclesiásticos y cristian
Bendecirán a los presentes en la plaza -enmarcada por el follaje multiforme de diferentes árboles colocados por Confagricoltura-, donde se reunirán unos 3.000 jóvenes de entre 18 y 35 años, procedentes de diferentes países europeos y pertenecientes a todas las Iglesias cristianas, y en la tribuna de oradores estará el hermano Matthew, que ocupará el cargo de prior de Taizé a partir del 3 de diciembre.
La vigilia, se subrayó, está en el centro de un fin de semana de oración y convivencia para chicos y chicas, que se reunirán en Roma del viernes 29 de septiembre al domingo 1º de octubre. "Es una hermosa colaboración al estilo sinodal", dijo la religiosa, añadiendo el principio, repetido varias veces por el Papa, de que "el camino se hace al andar".
Así, se busca responder al deseo del Papa de crear un espacio dentro de la Iglesia que no sea un "parlamento" y menos aún "un salón", sino que, libre de cualquier "ideología", pueda favorecer "el diálogo, entre los bautizados, entre los miembros de la Iglesia, sobre la vida de la Iglesia, sobre el diálogo con el mundo, sobre los problemas que afectan hoy a la humanidad", como reiteró en la última rueda de prensa aérea a su regreso de Mongolia.
Después de tres semanas de oración, reflexión y conversión, explicó Ruffini, la asamblea aprobará un documento de síntesis, que "naturalmente será público", pero que no debe considerarse "el documento final". Se trata, de hecho, de la primera sesión del Sínodo, mientras que la segunda, según anunció el Papa, se celebrará el año que viene.+
Tomado de AICA