Redacción ACI Prensa

Fragmento de la Biblia incrustado en un trozo de acero
fundido, entre los escombros del 11 de septiembre en Nueva York. Crédito: Matt
Flynn - Museo Conmemorativo Nacional del 11 de septiembre
Un bombero encontró un fragmento de la Biblia incrustado en
un trozo de acero fundido, entre los escombros del atentado terrorista del 11
de septiembre en el World Trade Center de Nueva York.
Algunos medios de comunicación recordaron este hallazgo a 18
años del atentado que provocó la destrucción de las Torres Gemelas y la muerte
de miles de personas.
El 30 de marzo de 2002, mientras se retiraban los escombros
del World Trade Center, un bombero encontró el fragmento de la Biblia
incrustado en un pedazo de acero y llamó a un fotógrafo que estaba cerca para
entregárselo.
Cuando el fotógrafo Joel Meyerowitz recibió el objeto, se
sorprendió al ver el pasaje bíblico del Sermón de la Montaña: “Ustedes han oído
que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Pero yo les digo: No resistan
al malvado. Antes bien, si alguien te golpea en la mejilla derecha, ofrécele
también la otra”.
Luego de un tiempo, el fotógrafo entregó esta pieza al Museo
Conmemorativo Nacional del 11 de septiembre en Nueva York.
“Esta Biblia destrozada, quemada y cubierta de escombros me
llegó de las manos amorosas de un bombero que sabía que yo era el guardián de
la zona cero”, dijo Meyerowitz a través de un email enviado desde Italia en
2015 .
“Mi asombro al ver la página abierta de la Biblia me hizo
darme cuenta de que el mensaje de la Biblia sobrevive a través del tiempo y en
cada época interpretamos sus enseñanzas en forma reciente, según lo requiera la
ocasión”, expresó.
Los atentados
El 11 de septiembre de 2001 el grupo terrorista Al Qaeda
secuestró cuatro aviones comerciales en Estados Unidos. Dos de ellos se
estrellaron contra la Torres Gemelas en el World Trade Center, provocando la
completa destrucción de estos edificios.
Los terroristas secuestraron otros dos aviones, uno de los
cuales impactó en una de las paredes del Pentágono en Virginia y el otro cayó
en campo abierto.
En los atentados fallecieron unas tres mil personas y otras
seis mil resultaron heridas.
El lugar donde estaban las Torres Gemelas fue rebautizado
como Zona Cero o Ground Zero. El Papa Benedicto XVI lo visitó en abril de 2008,
para rezar por las víctimas de esta tragedia.
El 25 de septiembre de 2015, el Papa Francisco también fue
al memorial durante su visita apostólica a Estados Unidos.
“Este es un lugar donde lloramos, lloramos el dolor que
genera sentir la impotencia frente a la injusticia, frente al fratricidio,
frente a la incapacidad de solucionar nuestras diferencias dialogando”, dijo.