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Por David Ramos

Imagen referencial. Foto: Flickr Zlatko Unger (CC-BY-NC-ND-2.0)
REDACCIÓN CENTRAL, 30 Ago. 15 / 06:05 pm (ACI/EWTN
Noticias).- “No pensemos que el Sínodo va a inventar nada nuevo, la doctrina es
la de siempre”, dijo el Cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima y
Primado del Perú, al reflexionar sobre el próximo Sínodo de los Obispos sobre
la Familia, a celebrarse del 4 al 25 de octubre de este año en el Vaticano.
En declaraciones a ACI Prensa durante el X Congreso
Nacional Eucarístico y Mariano realizado en Piura (Perú) a mediados de agosto,
el Cardenal Juan Luis Cipriani señaló que lo que se espera del Sínodo “es
confirmar toda la doctrina que siempre la Iglesia en una continuidad de sus
enseñanzas ha mostrado, eso no cambiará nada”.
El Arzobispo de Lima explicó que “desde el punto de
vista pastoral, probablemente ante tanto divorcio y tanto problema matrimonial,
tanta ruptura de la familia tengamos que dirigir un mayor esfuerzo para
preparar mejor a los novios, para atender mejor los casos de personas en
dificultades, pero en cualquier caso para reforzar la familia como una gran
propuesta del mismo Dios”.
“Creo yo que saldrá recuperada la familia, pero
tendremos que poner más atención para abrir una mano de ayuda a tanta gente que
vive en el divorcio, vive separada, pero no porque cambie la doctrina sino
porque pongamos más esfuerzo en ayudarlos”, indicó.
Sobre este trabajo pastoral, explicó el Cardenal,
“lo primero que hay que hacer es mejorar la preparación al matrimonio, (pues)
mucha gente se casa con una superficialidad muy grande, se preocupa más del
evento social”.
“En segundo lugar, creo yo que la misma Iglesia
tiene que hacer como más asequible la preparación, no poner una lista de
dificultades para el que se quiere casar, sino facilitarle sobre todo a través
de los laicos y de los matrimonios católicos, para que ellos sean los agentes
que enseñan a esa juventud”.
Como tercer punto, el Primado del Perú subrayó la
importancia de acompañar a los nuevos matrimonios, para que en sus primeros
años “sientan en la experiencia de sus mayores el apoyo a sus dudas, a sus
preocupaciones”.
Finalmente, dijo, se debe evidenciar “que la
Iglesia habla de la oración, de la meditación de la palabra, del rezo del
Rosario, creo yo que hay muchas maneras de pertenecer a esta familia de la
Iglesia pero no queriendo violentar la tradición y el mandato de Cristo: que la
Eucaristía exige estar en Gracia de Dios y en comunión con la Iglesia y que el
matrimonio es uno e indisoluble entre hombre y mujer”.