
En este mes del amor y la amistad hago un análisis de los amigos que Dios me ha regalado. Muchos me han lastimado pero agradezco al Señor por todo porque así se cumple esa palabra en mi vida. Pero lo que más agradezco es que me ha permitido tener amigos verdaderos, que a pesar de los años siguen mostrando su amor y cariño hacia mí.
Doy gracias a Dios porque los amigos que me ha regalado, a los que sí puedo llamarlos amigos se quedan en mi vida aunque pasen los años, y gracias a Dios la amistad sigue siendo algo especial en mi vida. Mencionar nombres imposible, porque esos son muchos y no quiero pecar por falla en mi memoria pero a todos les deseo en este mes del amor y siempre que el Señor desborde un diluvio de bendiciones en sus vidas. Los amo.