Impulsarán Medios Digitales Católicos en RD

En un ambiente de confraternidad e intimidad, el espacio periodístico especializado en noticias católicas “Creciendo en la Fe” primer blog digital católico dominicano, celebró su noveno aniversario.

Dicho espacio, dirigido por la experta en comunicación y activista católica Tahiana Cruz, ha trabajado durante casi una década de manera ininterrumpida, en promover la fe católica, liturgia, actividades, formaciones, documentos y noticias del acontecer católico en República Dominicana y el mundo.

En el marco de esta celebración, el blog Creciendo en la fe firmó un acuerdo de colaboración con la primera revista digital católica llamada "Católicos Digital" de la comunicadora Jay Vannesa Diaz Gneco, con el cual se espera establecer una alianza para promover la evangelización digital de los medios católicos dominicanos. 

“Nuestra iglesia católica dominicana tiene mucho que decir, mucho que mostrar por eso nos hemos unido en esta alianza espiritual y profesional para explotar las ventajas que nos ofrecen las nuevas tecnologías de la información para promover los valores y nuestras creencias, además de colaborar con la juventud con diversos proyectos que estamos desarrollando más adelante.” afirmó Tahiana Cruz.

Continuó diciendo: “Tenemos modelos internacionales que nos han servido de modelo, de inspiración en los últimos años, que se han sumado a nuestra causa en común como Catholick.net, Aleita, Blogeros con el Papa entre otras iniciativas que al igual que nosotras han explotado la web y en especial las redes sociales. En nuestro caso por ejemplo recibimos miles de visitas de diversos países del mundo y a través de nuestros medios pueden estar actualizados de lo que sucede en nuestra iglesia católica dominicana y eso para mí es una bendición. ”

"Nuestro sueño es poder unificar e impulsar los medios digitales católicos, así como hemos podido llegar a medios seculares como la "Revista Femenina Magnifica" y la "Editora Credo Ediciones" que nos invitaron a escribir temas de reflexión y consejos prácticos de la vida común a la luz de la palabra. Así esperamos llegar a más medios y que podamos trabajar todos los medios católicos bajo un mismo esquema y sobre todo, como nos invitaba Mons. Lucio Ruiz, Secretario de Comunicación del Vaticano y Director del Servicio de información Digital de la Santa Sede en el encuentro que sostuvo con los comunicadores católicos dominicanos: “la gente necesita buenas noticias” Concluyó la Sra. Cruz. 
 
El blog Creciendo en la fe cuenta con medios de expansión en las diversas redes sociales donde ha alcanzado una gran acogida en diversos países como México, Venezuela, Argentina, Ecuador, Chile, Guatemala, Perú, Colombia, España, Uruguay, entre otros países de habla hispana, además de localidades de otras lenguas como Estados Unidos, Japón, Brasil y Alemania donde ha recibido reportes de lecturas de más de 300 mil visitas.


Durante estos nueve años el espacio ha podido desarrollar un ministerio evangelístico que ha sobrepasado las redes sociales con la incursión en capacitaciones, charlas, talleres dirigido a los jóvenes sobre temas de liderazgo, liturgia, evangelización creativa y a través de las redes sociales, así como también campañas de acción social que afrontan la problemática nacional como el aborto, la discriminación, la promoción de antivalores y el ataque constante a la iglesia.

AGRADECEMOS A ESTOS MEDIOS POR EL APOYO
  1. Dominicano Ahora 
    1. http://www.dominicanoahora.com/nacionales/distrito-nacional/43269-impulsaran-medios-digitales-catolicos-en-republica-dominicana.html 
  2. Noti Temas RD 
    1. https://www.notitemas.com/2017/08/30/impulsaran-medios-digitales-catolicos-rd/
  3. El Platanero RD 
    1. http://elplatanerord.blogspot.com/2017/08/impulsaran-medios-digitales-catolicos.html
  4. Lente Nacional 
    1. https://www.lentenacional.com/2017/08/30/impulsaran-medios-digitales-catolicos-rd/
  5. Villa Estela 
    1. http://www.villaestela05.com/2017/08/impulsaran-medios-digitales-catolicos.html?m=1
  6. El Comunicador del Sur 
    1. http://www.elcomunicadordelsur.net/2017/08/y-los-vamos-apoyar-impulsaran-medios.html
  7. Diario Azua 
    1. http://www.diarioazua.com/2017/08/en-rd-impulsaran-medios-digitales.html 



Conoce nuestros nuevos Obispos: MONSEÑOR FAUSTINO BURGOS BRISMAN, C.M.

Nació el 15 de febrero de 1960 en San Francisco de Macorís. Entró en el noviciado de los Padres Paules en 1982. Fue ordenado presbítero el 30 de mayo 1987 por Jesús María de Jesús Moya, en la Catedral Santa Ana de la Diócesis de San Francisco de Macorís.

Es Licenciado en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, y Licenciado en Ciencias Religiosas por el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino.

Tiene un Diplomado en Estrategias y Administración de Centros Educativos, de la Universidad Autónoma de México. También realizó un curso de Espiritualidad en el Centro Internacional de Formación San Vicente de Paúl, en París.

Se ha desempeñado como párroco en las Parroquias La Milagrosa y San Vicente de Paúl, ambas en Los Mina, en Santo Domingo, República Dominicana; y en la parroquia La Medalla Milagrosa, en Puerto Príncipe, Haití.

Ha participado en misiones internacionales en Honduras, asesoría a la Familia Vicentina Latinoamericana durante cuatro años y las misiones nacionales en el sur de la República Dominicana (San Cristóbal, Baní, Azua, Barahona).

En su ministerio ha ejercido la función de Vicario Parroquial, Párroco, Director de Seminario, Promotor Vocacional, Director del Colegio San Vicente de Paúl, Director del Colegio La Milagrosa y Superior Provincial (Visitador) en tres ocasiones.


Al momento de su nombramiento episcopal se desempeñaba como Vicario Parroquial de la Parroquia San Vicente de Paúl de Santurce, Puerto Rico y Director de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul del Caribe, con sede en la Casa Provincial de la Congregación de la Misión, Provincia de Puerto Rico.

SU ESCUDO

Sobre el escudo o blasón, hallamos los símbolos de la dignidad de Obispo: capelo en verde con seis borlas a cada lado, la cruz episcopal (de un travesaño) en oro, rematada de una piedra azul.

La forma del blasón sigue la tradición germánica, cortado, con inferior amplio y superior dividido en tres cantones. Estos son sus elementos:

LA CONCHA VENERA: En el cantón superior derecho, de verde, la concha venera en plata. Simboliza el Bautismo, pues la concha tradicionalmente se utiliza para derramar el agua sobre la cabeza del bautizado. Con el Bautismo, entramos a formar parte de la Iglesia, y somos constituidos sacerdotes, profetas y reyes: ungidos para hablar a Dios de los hombres y para hablar a los hombres de Dios. Del bautismo brota la vocación de todo cristiano a la santidad.

LA CRUZ VICENTINA: En el punto de honor superior, de plata, la Cruz de San Vicente de Paúl en negro y plata.

LAS SANDALIAS: En el cantón superior izquierdo, de verde, un par de sandalias en plata. Simboliza la misión, al mensajero: “¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que proclama la paz, que anuncia la buena noticia, que pregona la justicia…”Cf. Isaías 52, 7. Colocarse las sandalias de Cristo
es una invitación a preocuparse por los pobres, por los necesitados, por todos los que sufren. Es una invitación a llevar la Buena noticia, a evangelizar.

LA MEDALLA MILAGROSA: En el inferior amplio, de azul, los elementos de la medalla milagrosa en plata: La M de María rematada por una cruz, rodeada de doce estrellas, y en la punta, los corazones traspasados de Jesús y de María.

La medalla milagrosa es signo de la protección de la Virgen María, para todo el que la lleva, y es signo de su protección en mi vocación y ministerio. En la base del escudo, en cinta de plata con letras en negro, se aprecia el lema: DILECTIO IN SERVITIO (“Amor en el Servicio”).

Conoce nuestros nuevos Obispos: MONSEÑOR JESÚS CASTRO MARTE

Nació en el municipio de San Antonio de Guerra, Provincia Santo Domingo, el 18 de marzo del 1966.

Realizó sus estudios primarios en la Escuela Leonor M. Félix en su comunidad natal de 1981 a 1984, continuándolos a nivel secundario en el Colegio Quisqueya de la ciudad de Santo Domingo, desde el Seminario Menor. Luego pasó al Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino donde realizó sus estudios filosóficos y teológicos.

Es Licenciado en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (1991), Licenciado en Ciencias Religiosas por el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino (1995). Entre 2004 y 2006, realizó un curso de actualización en Bioética, en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. Otros estudios que ha realizado: Maestría en Tecnología Educativa en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, 2009. Estudios del Caribe, Universidad de Río Piedras, Puerto Rico, 2010. Ciclo de Conferencias de la Historia de Puerto Rico y el Caribe, 2010. Maestría en Historia Aplicada a la Educación, Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, 2010. Maestría en Gestión Universitaria
en la Universidad de Alcalá, España 2014. Doctorado en Educación en la Atlantic International University (AIU) en 2015.

Entre sus labores pastorales, han estado: Vicario de las Parroquias San Antonio de Padua y Santa Lucia Mártir, La Victoria 1995. Párroco de las Parroquias: San Antonio de Padua y Santa Lucia Mártir, 1997-2001. Párroco de las Parroquias: San José, Cristo Rey del Universo y Madre de Dios, en la Zona de Yamasá, Monte Plata, 2001-2004. Vicario Episcopal del Clero de la Arquidiócesis de Santo Domingo, 2008-2012. Párroco de San Ignacio de Loyola, Santo Domingo, 2009-2010.Vicerrector Académico del Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, 2011-2013.


Al momento de su elección, se desempeñaba como rector de la Universidad Católica Santo Domingo y párroco de la Parroquia Universitaria Santa María de la Anunciación.

SU ESCUDO

Sobre el escudo o blasón, hallamos los símbolos de la dignidad de Obispo: capelo en verde con seis borlas a cada lado, la cruz episcopal (de un travesaño) en oro, compuesta de cinco piedras rojas.

La forma del blasón sigue la tradición hispánica, partido, con un chevrón al medio, y en punta un tercer campo. Estos son sus elementos:

LAS SAGRADAS ESCRITURAS Y LA ESPADA: En el campo derecho, de verde, la biblia superpuesta
a una espada, en oro. Oportuna representación de la Palabra de Dios, instrumento de Evangelización, que se predica en el campo verde que es la Iglesia, como semilla que cae en buena tierra. “Ciertamente, la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que una espada de doble filo: entra hasta la división del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y descubre los sentimientos y pensamientos del corazón” Hebreos 4, 12.

EL CORAZÓN DE JESÚS SOBRE EL CRISMÓN: En el campo izquierdo, de oro, el Corazón de Jesús sobre el Crismón. El Corazón de Jesús es el modelo de corazón sacerdotal, traspasado de amor por la humanidad, cubierto de llagas y abierto para todos. Debajo, el Crismón, que es la combinación de las dos letras griegas iniciales del nombre de Jesucristo, y lo representa como principio y fin de todas las cosas.

EL CHEVRÓN: Al medio del blasón, un chevrón de rojo. El chevrón es un elemento heráldico en forma de V invertida. Significa la viga que sostiene el techo de la Iglesia, como una fuente de protección para la comunidad de fe reunida bajo ella. A la vez es la escuadra del carpintero, que representa a san José y el valor de la prudencia, que lo caracteriza.

LAS TRES FLORES DE LIS: Sobre el chevrón, tres flores de lis en oro. En primer lugar, signo de la Santísima Trinidad, misterio de Dios, y en segundo lugar, referencia directa a san Antonio de Padua. Nací en el pueblo de San Antonio de Guerra y fui ordenado sacerdote el día de San Antonio de Padua.

EL ANAGRAMA MARIANO ENTRE ESTRELLAS, Y EL NARANJO: Sobre un campo en punta de azul, el anagrama mariano entre estrellas encima del naranjo. Representa a Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano, madre y protectora de mi ministerio.

En la base del escudo, en cinta de oro con letras en negro, se aprecia el lema: VÆ MIHI SI NON EVANGELIZAVERO (“¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!”) (cf. 1 Corintios 9, 16).

Conoce nuestros nuevos Obispos: MONSEÑOR RAMÓN BENITO ÁNGELES FERNÁNDEZ

Nació en Arenoso, comunidad rural de La Vega, el 17 de marzo de 1949.

Es el mayor de diez hermanos. Realizó sus estudios primarios en la Escuela García Godoy de La Vega. A los doce años entró en el pre seminario Padre Fantino de La Vega y más tarde pasó al Seminario Menor San Pío X en Santiago de los Caballeros.

En 1974 obtuvo la Licenciatura en Filosofía en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. En 1979 concluyó sus estudios teológicos en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino, recibiendo el título de Licenciado en Ciencias Religiosas.

Fue ordenado presbítero el 23 de diciembre de 1978 en la Diócesis de La Vega.

Entre 1985 y 1987, estudió en la Academia Pontificia Alfonsiana, donde obtuvo el título de Licenciado en Teología Moral.

Mons. Benito Ángeles posee también un doctorado en Liderazgo Educacional del Florida SouthWestern State College. Fue profesor en la facultad de Teología y vicerrector académico del Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino.

Fundó los movimientos juveniles Escoge y Onda Juvenil Católica.

El 1 de octubre de 1996, el papa Juan Pablo II le otorgó el título de Capellán de Su Santidad. Fue Rector de la Universidad Católica Tecnológica del Cibao así como Secretario General de la Conferencia del Episcopado Dominicano.

En la Arquidiócesis de Santo Domingo, ha sido párroco por muchos años de la Parroquia Evangelizadora Mediática San Antonio de Padua. También fue fundador del Centro de Formación Integral Juventud y Familia (CEFIJUFA).


El 1 de julio de 2017 el papa Francisco lo nombró obispo auxiliar de Santo Domingo y titular de Febiana. Al momento de su elección como obispo auxiliar, se desempeñaba como Vicario Episcopal Territorial de Santo Domingo Este y párroco de la parroquia Stella Maris.



SU ESCUDO

Sobre el escudo o blasón, hallamos los símbolos de la dignidad de Obispo: capelo en verde con seis borlas a cada lado, la cruz episcopal (de un travesaño) en oro, compuesta de cinco piedras azules.

La forma del blasón sigue la tradición galicana, es cuartelado, entado en punta y lleva un sobrescudo. Estos son sus elementos:

ANAGRAMA MARIANO Y ROSARIO: En el primer cuartel, de oro, el anagrama MTA rodeado por un rosario, en azul. MTA se refiere a la Madre Tres veces Admirable de Schoenstatt. La Virgen María es la madre de mi vocación sacerdotal y pertenezco al Instituto de Sacerdotes Diocesanos de Schoenstatt y el Santo Rosario es mi devoción por excelencia.

CRUZ Y ONDAS: En el segundo cuartel, de rojo, la cruz de la evangelización en oro y tres ondas expansivas en plata. Uno de los ideales de mi ministerio como obispo es la Comunicación en el Mundo Digital para la Evangelización.

LIBRO Y PLUMA: En el tercer cuartel, de rojo, un libro en oro y una pluma en plata. Representan la Educación, como valor socio-solidario. Y la fuerza espiritua de la palabra de Dios.

MANOS EN CORAZÓN: En el cuarto cuartel, de oro, dos manos estrechándose en forma de corazón, en rojo. Aquí expreso el amor preferencial por los jóvenes y el espíritu de acogida en mi corazón, para todos y cada uno de los fieles que entran a formar parte de mi vida ministerial.

FLOR DE LIS: Entado de azul, la flor de lis (lirio) en plata. Representa la pureza y la humildad, la ternura y la belleza, de servir sólo, siempre y en todo con alegría.

ANGEL: En el sobrescudo de azul, lleva un ángel de cuerpo en plata, rasgos faciales en carnación y aureola en oro. Representa el apellido “Ángeles”, el valor esencial y de pertenencia a la familia en el espíritu de unidad de la familia de Nazareth.

En la base del escudo, en cinta de oro con letras en negro, se aprecia el lema:
“EL AMOR NUNCA PASA” (cf. 1 Corintios 13, 8).

Mensaje y Homilía de la Solemne Ordenación de los Tres Obispos Auxiliares!

HOMILIA 

Muy Queridos hermanos y hermanas

No me faltaron deseos de que esta ordenación Episcopal se realizara el próximo sábado día dos (2) de septiembre. Pero no fue posible. Los Obispos de la República Dominicana juntos con los Obispos electos decidieron que fuera hoy.

Ustedes se preguntarán ¿Por qué el Arzobispo quería que fuese el día dos de septiembre? Es que en esa fecha voy a cumplir 39 años de ordenado Sacerdote, por imposición de manos del entonces Obispo de San Francisco de Macorís, Su Eminencia Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez. Es una fecha memorable para mí.

En mis palabras al final de la Ordenación yo decía:

Si me pidieran hacer un credo, yo comenzaría diciendo creo en el Sacerdocio. Creo en el Sacerdocio de Cristo, que se entregó a la muerte de Cruz para la salvación de la humanidad. Creo que ahí, en la Cruz, Jesucristo ejerce su Sacerdocio. Y desde la Cruz da vida al mundo.

Cuando hablo de Credo, hablo de convicción, hablo de vivencia. A lo largo de estos casi treinta y nueve años, me he esforzado por vivir esta verdad fundamental. Ser Sacerdote al estilo de Cristo. Por eso he llevado como ideal personal Sacerdotal, por la muerte, llegar a la vida (yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia Jn. 10,10).

Experiencia extraordinaria.
Viví una experiencia extraordinaria cuando fui ordenado Obispo y que un 31 de mayo del 1997 ordené al primer Sacerdote, el Reverendo Padre Jacobo Payano, en el municipio de El Valle, Provincia Hato Mayor del Rey.

Experiencia extraordinaria, porque casi no podía creer que, por imposición de mis manos, fuera incorporado al Sacerdocio de Cristo, en la Sucesión Apostólica. Cada Ordenación Sacerdotal es una experiencia Extraordinaria (En la Diócesis de San Pedro de Macorís fueron 29 dos Sacerdotes ordenados por Imposición de mis manos, 32 diáconos).

Hoy viviremos otra experiencia extraordinaria: tres Obispos ordenados por Imposición de mis manos, en la Sucesión Apostólica.

Doy gracias a Dios por el nombramiento de estos Obispos Auxiliares para nuestra Arquidiócesis de Santo Domingo. Doy gracias al Santo Padre Francisco, que ha atendido a nuestra solicitud, y en su desvelo Pastoral, ha hecho posible una mejor atención a este pueblo de Dios.

Con la llegada de estos tres Obispos Auxiliares será posible una mejor atención pastoral a los más de cuatro millones de habitantes que tiene la Arquidiócesis de Santo Domingo.

Obispo en la comunión.
Más de una persona pensará que ahora, el Arzobispo va a estar bien porque tiene a quien mandar. Porque los Obispos Auxiliares son los muchachos de mandao, del Arzobispo.

El Concilio Vaticano II, define la Iglesia como Misterio de Comunión. He trabajado y continuaré trabajando, en orden a hacer realidad el ideal de la Iglesia Comunión.

Tengo el firme propósito de formar con los Obispos Auxiliares y los Vicarios Episcopales, un equipo de trabajo, que exprese con hechos y palabras, esa comunión eclesial que se hace cada vez más necesaria.
En el año 1983, en Haití el Santo Padre Juan Pablo II (San Juan Pablo II) habló de la nueva Evangelización, nueva en su ardor, nueva en sus métodos y nueva en sus expresiones.

El mejor signo y la mayor expresión de la Iglesia comunión, está en la unidad de nosotros los Pastores, que podamos trabajar juntos, convivir juntos, orar juntos, compartir juntos.

Tenemos la firme decisión de ser esa expresión de Iglesia Comunión. No queremos que esto se quede en Teoría o Teología abstracta. Por ellos trabajaremos en la descentralización, la participación y la corresponsabilidad. Lo que quiere decir una lucha fuerte contra el individualismo y el centralismo.

El individualismo está destruyendo las familias y la sociedad. La Iglesia no escapa de esta tendencia. Se hace difícil trabajar con otros, formar equipos y caminar hacia una misma dirección.

El Concilio Vaticano II en su decretos  christus Dominus, aconseja a los obispos auxiliares a entrar en la solicitud pastoral del Obispo Diocesano, en todos los asuntos, en unánime armonía con él mismo (4 C.D. 25)
El catecismo de la Iglesia Católica, precisa en este sentido que cada uno de los obispos, por su parte, es el principio y fundamento visible de unidad en sus Iglesias particulares (n° 886, LOG 23).

(Nos proponemos) ser esa expresión de comunión eclesial en esta Iglesia particular de Santo Domingo.

Vocación a la Santidad.

El Concilio Vaticano II, en el capítulo V de la constitución sobre la Iglesia nos expone, la vocación a la Santidad de toda la Iglesia. Por ellos, en la Iglesia, todos, lo mismo quienes pertenecen a la jerarquía que los apacentados por ella, están llamados a la Santidad, según aquello del Apóstol: porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra Santificación (LG39).

Esta llamada a la Santidad es para todo el pueblo de Dios. Con mucha más razón, para quienes el Señor ha elegido y les ha confiado la misión de Santificar al Pueblo de Dios. El Santo Papa Juan Pablo II, en la exhortación Apostólica Pastores gregis, al hablar del camino espiritual del Obispo, plantea la necesidad de que sea hombre de Dios: El Pastor debe ser hombre de Dios; su existencia y su ministerio están completamente bajo el señorío divino (P.G. 13) y sólo cuando camina en la presencia del Señor, el Obispo puede considerarse verdaderamente ministro de la comunión y de la esperanza para el pueblo de Dios (PG 13).

La llamada a la Santidad del obispo, proviene del mismo hecho sacramental que da origen a su ministerio: la Ordenación Episcopal.

Y el Papa San Juan Pablo II, va más allá. Dice que El Obispo está obligado a ser ejemplo de Santidad. En este sentido el obispo se ha de esforzar en seguir un camino específico de espiritualidad: La espiritualidad del obispo debe ser, una espiritualidad de comunión:


Son medios necesarios para alimentar y progresar en la vida espiritual, la lectura y meditación de la Palabra de Dios. El obispo tiene que ser oyente de la Palabra.  


Ordenación Episcopal  de los 3 Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Santo Domingo
Sábado 26 de Agosto 2017 a las 9:30 am
En Centro de Convenciones San Sousi

Queridos hermanos y hermanas presentes y todos los que nos siguen a través de los diferentes medios.

Para nosotros los tres nuevos obispos auxiliares hoy ordenados, es motivo de agradecimiento a Dios que nos ha llamado a esta misión, al Santo Padre Papa Francisco por habernos elegido para servir en esta Iglesia local de la Arquidiócesis de Santo Domingo primogénita del nuevo mundo en la fe, con su Arzobispo Metropolitano y Primado de América, Su Excelencia Mons. Francisco Ozoria Acosta, que nos ha dado votos de confianza y tareas pastorales junto a él.

Apreciamos y valoramos con plena humildad, la acogida que estamos recibiendo de los hermanos obispos, de nuestros sacerdotes, diáconos, del pueblo en todos sus laicos, de nuestros seminaristas, de las comunidades religiosas masculinas y femeninas,  de nuestras autoridades civiles, militares y legislativas y muy particularmente de nuestras familias. Cuanto agradecemos la presencia  aquí hoy de Obispos, sacerdotes y laicos del todo el país de Alemania, Puerto Rico, Haití, New York, Boston, Argentina y México

Su presencia aquí habla el  lenguaje del Espíritu de Dios que se manifiesta en fraternidad, solidaridad, cercanía, identidad y alegría con la misión evangelizadora que compartimos. Habla el lenguaje testimonial del Amor que del Maestro Jesús recibimos para compartirlo, repartirlo y celebrarlo.

Hoy es un día de fiesta para nuestra Iglesia local, dominicana y universal.

Nosotros queremos seguir construyendo  y conquistando el Reino de Dios en estas tierras benditas de  primicias evangelizadoras desde donde se ha expandido para un Nuevo Mundo el Evangelio de Jesucristo en nombre de una comunidad universal que es la Iglesia.

No somos llamados y enviados en solitario. La tarea que nos toca es con la Iglesia y para la Iglesia. Confiamos plenamente en Dios y en ustedes que son nuestros hermanos. Recordemos unidos esta maravillosa expresión de San Agustín: “Si necesitas una mano recuerda que tengo dos”.

Venimos a servir, como obreros, no como dueños. Como corderos en medio de un mundo difícil: arriesgados sí, imprudentes no. Entregados sí, ingenuos no.

Venimos con el espíritu que nos ha dado el Maestro: en pobreza y en libertad. Sin detenernos, ni estacionarnos, ni parquearnos, ni apegarnos a nada ni a nadie.

Queremos ser facilitadores de la paz, la justicia, la solidaridad, la equidad, la inclusión, el desarrollo humano integral; signos y testigos de un pastor que al compartir su vida con cada persona mantengamos siempre abiertos nuestros corazones  para ser  acogedores, receptivos, sencillos, amorosos y  pastores con “olor a ovejas”.

Queremos llevar adelante nuestro  ministerio episcopal con valentía, dignidad y respeto, no a nosotros mismos, sino al evangelio de Jesucristo, a la Buena Nueva: con humildad, sencillez y nobleza… Sin miedos ni cobardías ante las verdades esenciales de la fe y de la humanidad. Como los profetas y los mártires, de rodillas sólo ante Dios.  Conscientes de que si queremos estar de pie ante los hombres, es preciso estar de rodillas ante Dios.

Participamos de una Iglesia bella. De una Iglesia que es útil. Y nuestra Iglesia es “útil porque es bella”, para que se establezca el soñado y esperado Reino de Dios.

Como llamados y enviados a tan maravillosa y hermosa misión de servir, (como lo expresa el escudo de Mons. Faustino: DILECTIO IN SERVITIO), de evangelizar (como lo expresa el el escudo de Jesús Castro: VAE MIHI SI NON EVANGELIZAVERO) y de Amar sin límites (como expresa mi propio escudo: EL AMOR NUNCA PASA). Les  decimos que no queremos otra cosa más que imitar al Maestro, o como podría decir la Magdalena o Madre Teresa de Calcuta o bien San Vicente de Paul: “no soy sino perfume dispuesto a derramarse a los pies de Jesús y de los pobres”; que son los destinatarios privilegiados del Evangelio. Aquí con nuestro Papa Francisco: “Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. Nunca los dejemos solos.” (E.G. #12).

Este tiempo desafiante es muy bueno y apropiado para soñar. No hay que tener “miedo” para soñar en nuestra Iglesia, siempre que seamos capaces de “tener las manos en el pulso del tiempo y los oídos en el corazón de Dios”. (P. K.)

Hay sueños que unen e integran a soñadores. Hoy tenemos un gran soñador, nuestro Papa Francisco. Compartimos con él nuestro Ministerio Episcopal en el espíritu de una Iglesia en salida, que se encarna en las periferias, a la escucha de las inquietudes de la gente y siempre con alegría, al servicio de la niñez, la juventud, la familia, la educación y la sociedad en todos sus componentes humanos y espirituales.

Recordemos que la Iglesia nace del Corazón de Cristo y en el  Corazón de Cristo encontramos el Amor sin límites y el perdón misericordioso, hasta tocar la carne sufriente de Cristo en el pueblo.

Tengamos el coraje de dar el paso y entrar en la Iglesia, subir con Jesús a orar y soñar una Iglesia con visión de presente, de largo plazo y perseverar, poniéndonos siempre sólo y en todo en las  manos de Dios y la muy amada Madre de Jesús, la Santísima Virgen María .

El evangelio de Juan 15, sea siempre un referente iluminador de nuestro ministerio episcopal, como sucesores de los apóstoles:

·         Permanecer unidos Él.
·         Producir frutos con fecundidad apostólica unidos a Él.
·         Sin Él no podemos hacer nada.
·         Pediremos a Él lo que vamos a necesitar y lo tendremos.
·         Formaremos parte de Él. La alegría de evangelizar, servir y amar.
·         Tenemos la seguridad de que Jesús y  todos nosotros somos amigos.
·         Nos amaremos unos a otros como nos ha indicado Jesús.

La fuerza del evangelio y nuestro empeño de fidelidad con alegría, nos permitirá contribuir con el crecimiento de una Iglesia renovada, más audaz, más profética, más bañada de evangelio y creadora de nuevas esperanzas.

Encomendamos a Dios con amor agradecido a todos los que hasta hoy han dado lo mejor de sí a lo largo de la historia de nuestra Iglesia en nuestro país y nos disponemos a continuar como hormiguitas silenciosas junto a nuestro pueblo, que con perseverancia preparan la fecundidad de una nueva primavera.

Con Juan Pablo I, le decimos al Señor aquí ante todos ustedes y confiándonos en sus oraciones: “Tómame como soy Señor, con mis debilidades y defectos y hazme ser como tú quieres que sea”.

El corazón tierno de nuestra Madre María de las Mercedes y de la Altagracia, nos acompañe, nos proteja y nos haga obedientes siempre a la voluntad de Dios.

Gracias por su amor y por su oración para con nosotros.

Les amamos de corazón.

-    Mons. Jesús Castro Marte
-    Mons. Faustino Burgos Brisman
-    Mons. Ramón Benito Ángeles Fernández

Obispos auxiliares de la Arquidiócesis de Santo Domingo
Ordenados Obispos el 26 de Agosto del 2017



Solemne Ordenación Episcopal

Solemne Ordenación Episcopal de tres nuevos Obispos Auxiliares para nuestra Iglesia Arquidiocesana de Santo Domingo. 



Monseñor Faustino Burgos Brisman 
ha sido elegido como uno de los Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Santo Domingo 
por el Papa Francisco para llevar a cabo la misión de Enseñar, Santificar y Pastorear 
la porción del pueblo de Dios que les fue asignada.



Mons. Jesús Castro Marte 
ha sido elegido como uno de los Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Santo Domingo 
por el Papa Francisco para llevar a cabo la misión de Enseñar, Santificar y Pastorear 
la porción del pueblo de Dios que les fue asignada.


Monseñor Benito Ángeles 
ha sido elegido como uno de los Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Santo Domingo 
por el Papa Francisco para llevar a cabo la misión de Enseñar, Santificar y Pastorear 
la porción del pueblo de Dios que les fue asignada.

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