viernes, octubre 02, 2009

En relación al día de San Miguel Arcángel

El pasado 29 de septiembre celebramos el día de San Miguel Arcángel (en hebreo: מיכאל Mija-El, "¿Quién como Dios?" en árabe: ميخائيل Mījā'īl; en latín: Michael); es el Jefe de los Ejércitos de Dios (y por lo tanto el príncipe de los ángeles), en las religiones judía, islámica y en las Iglesias Católica, Ortodoxa, Copta y Anglicana.

Para los hebreos es el protector de Israel y patrono de la sinagoga. Las Iglesias Católica y Ortodoxa lo consideran como el primero de los siete arcángeles, junto con Gabriel y Rafael.
Supuestamente tocará la trompeta el día del arrebatamiento (1° Tesalonicenses 4, 16), y es el encargado de frustrar a Lucifer o Satanás, enemigo principal de Miguel por ser el arcángel de los ángeles caídos o del mal (Apocalipsis 12:7). Por eso en el arte se le representa como un ángel con armadura de general romano, amenazando con una lanza o espada a un demonio o dragón. También suele ser representado pesando las almas en la balanza, pues según la tradición, él tomaría parte en el Juicio final, imagen inspirada en el Juicio de Anubis del Antiguo Egipto y recibe el nombre de psicostasia.

En el libro de Josué se nombra al arcángel Miguel, no por su nombre (en hebreo: מיכאל Mija-El), sino como "Capitán de los Ejércitos del Señor", tras encontrarse con Josué, cerca de Jericó.

Sucedió que estando Josué cerca de Jericó, levantó los ojos y vio a un hombre plantado frente a él con una espada desnuda en la mano. Josué se adelantó hacia él y le dijo: «¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?» Respondió: «No, sino que soy el jefe del ejército de Yahveh. He venido ahora.» Cayó Josué rostro en tierra, le adoró y dijo: «¿Qué dice mi Señor a su siervo?» El jefe del ejército de Yahveh respondió a Josué: «Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar en que estás es sagrado.» Así lo hizo Josué. Josué 5:13-15


Por otro lado, el libro de Daniel solo señala que Miguel es quien defendería al pueblo de Israel durante las tribulaciones:


Él me dijo: "No temas, Daniel, porque desde el primer día en que te empeñaste en comprender y en humillarte delante de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y yo he venido a causa de ellas. El Príncipe del reino de Persia me opuso resistencia durante veintiún días, pero Miguel, uno de los primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda. Yo lo dejé allí, junto al Príncipe de los reyes de Persia, y vine para hacerte comprender lo que sucederá a tu pueblo en los días venideros, porque también esta es una visión para aquellos días". Daniel 10:13-14


Pero yo te voy a indicar lo que está consignado en el Libro de la Verdad. No hay nadie para fortalecerme contra ellos, fuera de Miguel, el Príncipe de ustedes. Daniel 10:21

En aquel tiempo, se alzará Miguel, el gran Príncipe, que está de pie junto a los hijos de tu pueblo. Daniel 12:1

La veneración del arcángel san Miguel en el Cristianismo se basa en su mayor parte en lecturas del Nuevo Testamento y adoptando las que se refieren a él en el Antiguo. Precisamente en el Apocalipsis se lee:


"Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él." (Apocalipsis 12, 7-9)


Y en la Epístola de San Judas (ver. 9), se vincula del culto a San Miguel con las tradiciones judías:

"Cuando el arcángel Miguel disputaba con el diablo, la posesión del cuerpo de Moisés, no se atrevió a decir maldición sino que dijo: "El Señor te reprenda.".

Oración a San Miguel arcángel
Se cuenta que el 13 de octubre de 1884 el papa León XIII, experimentó una visión en la cual vio a Satanás y a sus demonios desafiando a Dios, diciendo que podía destruir su Iglesia si quería; sin embargo el pontífice comprendió que si el demonio no lograba su cometido, sufriría una derrota humillante. Vio entonces a san Miguel aparecer y lanzar a Satanás y sus legiones en el abismo del Infierno. Después llamó a su Secretario para la Congregación de Ritos. Le entregó una hoja de papel y mandó que se mandara a todos los obispos del mundo, indicando que tenía que ser recitada después de cada misa, la oración que había escrito.


Esta oración es:
"San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las acechanzas del demonio. Que Dios le reprima, es nuestra humilde súplica; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con la fuerza que Dios te ha dado, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén."

Fuente: Wkp
El Señor les bendiga
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