lunes, marzo 30, 2009

Ascensión de la Virgen María

Los Católicos celebramos la Ascensión de la Sagrada Virgen María al cielo, un día como Hoy. La Virgen María representa la imagen pura y santísima de la Mujer. Concibió por Obra y Gracia del Espíritu Santo al Salvador del Mundo, Cristo Jesús. La palabra hecha carne. Perfecto ejemplo de Dios Padre.

María es prototipo de la persona humana glorificada, de lo que seremos nosotros al final de los tiempos.

¿DESDE CUÁNDO?

Esta verdad en su sentido real y verdadero está atestiguada desde los comienzos del cristianismo, cuando en las catacumbas, los cristianos perseguidos tenían representación que manifestaban la asunción corporal de la Virgen glorificada con Jesús Resucitado en los cielos.

¿QUÉ ES UN DOGMA?
Los dogmas son luces en nuestro camino de la fe.

Son verdades que tienen sus raíces en la Revelación de Dios, y son propuestas por la Iglesia para ser creídas a fin de crecer en nuestra vida espiritual y de unión con Dios.

Los espíritus humildes y pequeños las reciben con agradecimiento y docilidad.

¿MURIÓ O NO MURIÓ? - ¿ES UNA FIESTA SIMILAR A LA DE LA ASCENSIÓN DE JESÚS RESUCITADO?

Cuando Pío XII en su Encíclica Munificentissimus Deus manifestó lo que la Iglesia cristiana creía y había experimentado desde siempre, se cuidó muy bien de decir si murió o no, pues era una cuestión no definida hasta el momento.

Por de pronto, de lo que sí se tiene certeza es de que la Madre de Jesús fue glorificada en su cuerpo y participa de la Pascua de su Hijo, asunta (subida) por el poder de Dios.

En esto difiere de la Resurrección, Ascensión y Exaltación de Jesús a la derecha del Padre, ya que esto fue realizado por el poder del mismo Señor en su naturaleza humana.

María no realizó esto por su propio poder, sino por el Amor de su Hijo-Dios. Tampoco ella fue exaltada a la derecha del Padre, como es el significado de la Ascensión de Jesús, que lo coloca en un plano de igualdad a Dios.

MARIA NO MURIO, NI ASCENDIO AL CIELO SINO QUE FUE LLEVADA EN CUERPO Y ALMA POR ESO NO SE HABLA DE LA ASCENCION SINO DE ASUNCION.

María es una simple criatura que alcanzó la gracia de Dios de ser elegida como la madre de su hijo. Por eso no son la misma fiesta para Jesús (Ascensión) y para María (Asunción). Ambos son glorificados como lo seremos todos al final de los tiempos. Pero uno fue exaltado a la derecha del Padre (es decir, declarado igual a Dios, Dios mismo) y la otra no. Los términos se difieren uno del otro (ascención se eleva) y (asunsión es que es elevada)

Por eso María es tipo y figura de lo que seremos nosotros sus hijos Jesús nos precede pero nos excede totalmente en cuanto a su divinidad. María puede excedernos en cuanto a su gracia en la tierra y gloria en el cielo, pero no en cuanto a su humanidad, a su creaturidad, igual a la de nosotros, como Jesús que se hizo humano para que veamos que el Padre de los cielos se acerca a sus criaturas

San Epifanio a comienzos del siglo V ponía en dudas de que la Virgen haya muerto. Juan Pablo II, en sus meditaciones sobre la Asunción, se inclina por la muerte de María. Aunque los católicos no creemos en esto, sino que creemos y estamos seguros que la Virgen está junto a su hijo en el cielo.

Sin embargo, no ha habido declaración dogmática al respecto. Por eso las fiestas de la Dormición y del Tránsito. No hay fiesta de la muerte y sepultura de María, ni memoria litúrgica de las mismas.

¿HAY FUNDAMENTOS BÍBLICOS SOBRE MARIA?
En Apocalipsis 12, 1 se habla de una Mujer revestida del Sol en el cielo, con una corona de doce estrellas sobre su cabeza y con la luna debajo de sus pies que la coronan como la Reina del cielo

Muchos han visto en esta Mujer a María, revestida de Dios, con la corona de los 12 Apóstoles sobre su cabeza (pilares del nuevo Pueblo de Dios, así como las 12 tribus de Jacob fueron los fundamentos del Pueblo de Israel, figura de la Iglesia de Jesucristo).

La luna en la literatura de la época bíblica es signo de lo inestable de las realidades temporales (en un mes cambia 4 veces...). La Virgen glorificada vence esta inestabilidad temporal de los temperamentos y de las cosas.

Ya al final del capítulo 11 del citado libro, se habla de que se abre el Santuario de Dios en el cielo, y aparece el Arca de la Alianza.

La antigua Arca de la Alianza contenía las Tablas de la Ley que Dios otorgó a Moisés.

La nueva Arca de la Alianza trae al portador de la Nueva Ley, la Ley del Espíritu que está en el corazón, la ley interior. Y quien porta en su seno a Jesús, portador de la Ley del Espíritu que da la libertad, es María, nueva Arca de la Alianza de Dios con los hombres, Alianza nueva y definitiva que jamás va a pasar.


Fuente: Gustavo Daniel D´Apice
Profesor Universitario de Teología
www.gustavodaniel.org

El Señor les bendiga
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