miércoles, noviembre 05, 2008

Envidia ... cosa de fe?

Alguna vez has sentido que quieres hacer algo sólo porque vez que otro lo hizo?, o quieres tener algo sólo porque otro lo tiene? O ir a algún lugar sólo porque otro ya ha ido o quiere ir?, pues te informo que sufres el mal llamado ENVIDIA.

Y es correcto que uno que se llama ser cristiano sienta envidia???....Claro que no, y aquí veremos qué dicen las sagradas escrituras sobre la envidia y cómo aparece en la Biblia.

En la Biblia en el libro de Génesis en lo referente a Cain y Abel, dentro del Antiguo Testamento, más que celos como aparece, era envidia lo que sentía Cain por Abel, por ver los favores que Dios tenía para con su hermano, y fue justamente por ENVIDIA que lo mató.

En el Salmo 49, 16-20 vemos: No envidies al que se enriquece, y aumenta el lujo de su casa; Porque cuando muera no se llevará nada, ni su lujo le seguirá. Aunque mientras vivía, se sobreestimaba, y era loado por su éxito, Se unirá a la generación de sus padres, y nunca más verá la luz. El que recibe honra y no entiende, es como las bestias que perecen.

Proverbios 23:17"No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo"
Si lo analizamos la palabra envidia de por si aparece pocas veces en la Biblia pero si se manifiesta claro el mandato de Dios de que no sintamos envidia de nada, además en el décimo mandamiento dice no codiciaras y es lo mismo que si dijera no envidiaras.

Pero hay un sin números de veces que se manifiesta la envidia por ejemplo: además del caso de Cain, que mató a su hermano Abel por envidia, los hermanos de José lo vendieron por envidia (como se ve en Gn. 39. 2, 21 y en Hechos 7:9 “Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él”), Saúl perseguía a David por envidia, Naaman le tenia envidia a Mardoqueo y así mismo hay muchos casos que tomaría mucho escrito, nombrarlos.
Además, la envidia es el sexto pecado capital

Citas bíblicas del Antiguo Testamento

Ejemplos de envidia, en la historia de José: Génesis 37:11, Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre paraba la consideración en ello. En la historia de Moisés: Número 16 y Salmo 106:16-18. “Salmo Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, Y contra Aarón, el santo de Jehová. Entonces se abrió la tierra y tragó a Datán, Y cubrió la compañía de Abiram. Y se encendió fuego en su junta; La llama quemó a los impíos.

En el Nuevo Testamento, ejemplos de envidia

Entregaron a Jesús y lo clavaron en la cruz por envidia, miren si es feo este sentimiento.

Mateo 27:15-18: Ahora bien, de fiesta en fiesta era la costumbre del gobernador poner en libertad un preso a la muchedumbre, el que quisieran. En aquel entonces tenían un preso famoso llamado Barrabás. Así que, estando ellos reunidos, les dijo Pilato: “¿A cuál quieren que les ponga en libertad?: ¿A Barrabás, o a Jesús, el llamado Cristo?”. Porque se daba cuenta de que por envidia lo habían entregado.

Marcos 15:10 “Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes”

Efectos negativos de la envidia:
Marcos 7:20-23: “Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”.

Santiago 3:14-16. “Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa”.

Santiago 3:13-18: ¿Quién es sabio y avisado entre vosotros? muestre por buena conversación sus obras en mansedumbre de sabiduría. Pero si tenéis envidia amarga y contención en vuestros corazones, no os gloríes, ni seáis mentirosos contra la verdad: Que esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrena, animal, diabólica. Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Mas la sabiduría que es de lo alto, primeramente es pura, después pacífica, modesta, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, no juzgadora, no fingida. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.

Citas bíblicas interesantes
Efecto positivo: Romanos 11:13-14
. “Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos”.

Filipenses 1:15-17 “Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad. Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones; pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto para la defensa del evangelio”.

Con esta cita me identifico enormemente porque el verdadero cristiano debe proteger las cosas del Señor con celos de su Santo nombre, porque “muchos son llamados pero pocos los elegidos”, en el sentido de que son muchos los que usan la iglesia para brillar, para estar fuera de sus casas, para tapar sus pecados, para conseguir parejas o cosas semejantes, lo que no le es del agrado a Dios, pues no es una búsqueda sincera aquel que solo va a la iglesia cuando necesita algo de ella. REFLEXIONEMOS ESO.

La envidia como un vicio:
Romanos 1:29:Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican”.

Gálatas 5:19-21 "Ahora bien, las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordia, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios.

1 Pedro 2:1 “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones”

El amor no envidia, o no sentimos envidia por quienes amamos como se ve en 1 Corintios 13:4 “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece”. La envidia mata y es una prueba de inseguridad DE PARTE DEL QUE LA SIENTE.

Otras citas bíblicas interesantes sobre la envidia:
Mandamiento de no envidiar
Proverbios 23:17,No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo”
Proverbios 24:1,No tengas envidia de los hombres malos, Ni desees estar con ellos”
Proverbios 3:31,No tengas envidia del hombre de violencia, ni escojas ninguno de sus caminos”
Proverbios 24:19, “No te muestres acalorado contra los malhechores. No les tengas envidia a los inicuos”
Salmos 37:1, “No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad”.
Proverbios 24:19, “No te entremetas con los malignos, Ni tengas envidia de los impíos”
Otras citas a ver
Tito 3:3,
“Porque hasta nosotros en un tiempo éramos insensatos, desobedientes, extraviados, esclavizados a diversos deseos y placeres, ocupados en maldad y envidia, aborrecibles, y nos odiábamos unos a otros”.

Génesis 26:14, “Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia”.

Génesis 30:1, “Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero”.

Génesis 37:11, “Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto”

Job 5:2 “Es cierto que al necio lo mata la ira, Y al codicioso lo consume la envidia”.

Salmos 73:3, “Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos”.

Salmos 106:16 “Tuvieron envidia de Moisés en el campamento, Y contra Aarón, el santo de Jehová”.

Proverbios 14:30 “El corazón apacible es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de los huesos”.

Proverbios 27:4 Cruel es la ira, e impetuoso el furor; Mas ¿quién podrá sostenerse delante de la envidia?

Eclesiastés 4:4 “He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu”.

Eclesiastés 9:6 “También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol”.

Isaías 11:13 “Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín”

Ezequiel 31:9 “Lo hice hermoso con la multitud de sus ramas; y todos los árboles del Edén, que estaban en el huerto de Dios, tuvieron de él envidia”.

Mateo 20:15 “¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?

Romanos 13:13 “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia”

Filipenses 1:15Algunos, a la verdad, predican a Cristo por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad.

Tito 3:3 “Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros”.

Santiago 4:2 “Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”.

1 Timoteo 3-10: “Si alguno enseña otra cosa y no se atiene a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo y a la doctrina que es conforme a la piedad, está cegado por el orgullo y no sabe nada; sino que padece la enfermedad de las disputas y contiendas de palabras, de donde proceden las envidias, discordias, maledicencias, sospechas malignas, discusiones sin fin propias de gentes que tienen la inteligencia corrompida, que están privados de la verdad y que piensan que la piedad es un negocio. Y ciertamente es un gran negocio la piedad, con tal de que se contente con lo que tiene. Porque nosotros no hemos traído nada al mundo y nada podemos llevarnos de él. Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insensatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar de él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos dolores”.

Tito 3:3-7,“Pues también nosotros fuimos en algún tiempo insensatos, desobedientes, descarriados, esclavos de toda suerte de pasiones y placeres, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros. Has cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor a los hombres, él nos salvó, no por obras de justicia que hubiésemos hecho nosotros, sino según su misericordia, por medio del baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo, que derramó sobre nosotros con largueza por medio de Jesucristo nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, fuésemos constituidos herederos, en esperanza, de vida eterna”.

Combatir la envidia… es más fácil decirlo que hacerlo. Ya sea una palabra consciente o un pensamiento en lo profundo de tu mente, la envidia es algo con lo que todos luchamos diariamente. En ocasiones, esos pequeños pensamientos que se arrastran en nuestras mentes, no suenan a envidia… pero, ¿son o no son?

“No es justo que Esteban tenga más vacaciones que yo” “Los hijos de Ana son tan educados. Desearía que los míos fuesen obedientes, para yo parecer mejor madre”.

“Pedro se acaba de comprar un nuevo auto. ¡Me gustaría ser él! “Verónica obtuvo un ascenso y yo era quien lo merecía”. “Los bíceps de Eduardo son perfectos. Me gustaría ejercitarme hasta lucir como él”.

¿Qué es la envidia? Según el diccionario Webster, la palabra envidia significa “resentimiento o rivalidad por el éxito, logros y ventajas de alguien más”

Combatir la Envidia — ¿Cuál es el Gran Problema?
Combatir la envidia es un desafío constante. Sin embargo, sé por experiencia que cuando no se combate la envidia, te conduce a la amargura. De hecho, la Biblia trata sobre la envidia. Santiago 3:16 dice: “Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas”. Partiendo de esta sabiduría, sabemos que el pensamiento malo produce una vida mala. Cuando tenemos celos o sentimientos de envidia, nuestras vidas se caracterizarán por la confusión, el desorden y el desprecio. Ninguna buena acción proviene de un espíritu malvado y de envidia. ¡Luchar contra la envidia es esencial!

Es posible que pienses: “De seguro que combatir la envidia no siempre es necesario”. Estás en lo correcto. Existe un lugar para la “la envidia sana”. Sin embargo muy pocos de nuestros momentos de envidia son justificados. “El verdadero amor nunca es envidioso, pero tiene el derecho de tener celos de aquellos que son amados”, dice el autor Warren Wiershe. Por ejemplo, los padres tienen derecho a sentir celo de sus hijos y de todas las cosas que podrían dañar su bienestar. Si los celos fueran siempre malos, ¿por qué la Biblia se referiría a Dios como celoso? Deuteronomio 32:16 dice: “Lo provocó (a Dios) a celos con dioses extraños y lo hizo enojar con sus ídolos detestables”. Dios es caracterizado por sus celos cuando adoramos a otros dioses. ¡Él es el único digno de todo honor y alabanza!

Combatir la Envidia — El Remedio
¿Cuál es la respuesta para combatir la envidia? ¿Es posible? Si yo no hubiera corregido mis errores y motivado a Kelly para que ayudara a otros, todavía sentiría molestia por un asusto insignificante. Todavía tendría amargura hacia ella en mi corazón. En lugar de ello, pude ver que la envidia estaba destrozando rápidamente mi espíritu y que necesitaba aprender cómo combatir la envidia.

Si actualmente está luchando con la envidia, te recomiendo que examines tu corazón, Hay una razón por la que la envidia te está atacando. Seguramente hay algo que esconde tu envidia. En mi caso, era temor. Quería que se me necesitara y tenía medo de que Kelly me lo arrebatara. Mi supervivencia estaba siendo amenazada. Yo entendí que Dios no estaba complacido con mi espíritu de celos y envidia y que él quería ayudarme. Le pedía a Dios que desechara todos mis pensamientos de envidia hacia Kelly y que me llenara de sentimientos amistosos por ella.

¿Por qué no pedir a Dios que te quite todo sentimiento de envidia y celos? Él está para ayudarte.